El 16 de julio, Haití celebró la fiesta del Vudú

Haití, que significa ‘tierra de las altas montañas’, se encuentra a 80 Km. al sudeste de Cuba y ocupa la parte occidental de la isla La española. El pasado lunes vivió una de las fiestas con mayor tradición y arraigo:peregrinación vudú de Saut d’Eau en Ville-Bonheur.

La isla fue descubierta por Colón en su primer viaje a “las indias”, quedando bajo soberanía de la corona española. A partir del 1600 los franceses empezaron a colonizar la parte occidental de la isla tomando como base la cerna isla de la Tortuga. En 1697, esta zona paso a depender directamente de Francia tomando el nombre de Saint Domingue. La primer capital fue Cap Français (actual Cap Haïtien) puerto ubicado en el norte del país siendo posteriormente reemplazada por Puerto Príncipe.

La parte oriental siguió bajo el dominio español y en la actualidad es la Republica Dominicana.

Haití alcanzó su independencia de Francia el 28 de noviembre de 1803. De esta forma Haití se convirtió en el primer Estado independiente de América Latina.

Sin embargo, la historia de Haití ha estado unida, desde entonces a una cruenta sucesión de guerras civiles y distintas dictaduras que impidieron el avance económico del país, situándolo en el país más pobre de América Latina.

Aunque la mayoría de la población profesa la religión católica muchos combinan esta creencia con otros ritos procedentes del África Occidental.

Esta mezcolanza derivó en el surgimiento de nuevas creencias como el vudú haitiano y sus derivados: la Regla de Ocha o Santería en Cuba, la Santería en República Dominicana, el Candomblé, la Umbanda y Kimbanda en Brasil.

En la actualidad, el Vudu es una religión oficial en Haití.

La religión Vudú

Aunque se adora a un solo dios, Bondye, son también muy poderosos otros seres, como los ‘loas’ -Legba, Kalfu, Papa Gede o Erzuli- espíritus familiares y de las fuerzas del universo, y los ‘muertos’. Éstos, comandados por el Barón Samedi, ataviado como un empresario de pompas fúnebres, se dividen en dos grupos: los adorados, benefactores, y los abandonados, peligrosos para los vivos.

Si bien el ‘vudú’ es básicamente una religión pacífica, basada en espíritus y fuerzas de la naturaleza, a las que se convocan en ceremonias en las que sus participantes alcanzan el éxtasis místico, se realizan curaciones y se sacrifican gallos, la mayoría de los occidentales asocia el vudú con la minoritaria, pero practicada, vertiente maléfica o ‘Petro’ (también llamada ‘Congo’). Esta magia negra es empleada para hacer el mal a través de maldiciones, males de ojo, creación de zombis -muertos resucitados por los ‘bokor’ o magos maléficos con aviesas intenciones- y orgías sexuales.

La fiesta del Vudu

El 16 de julio tiene lugar la peregrinación vudú de Saut d’Eau en Ville-Bonheur, cerca de la capital, en la que los creyentes se bañan en una cascada sagrada. El 25 del mismo mes, devotos de toda la zona vestidos de rojo y azul acuden a Plaine du Nord a festejar el día de St. James, asociado con la deidad vudú Ogou Ferraille. Al día siguiente, muchos participantes se acercan a Limonade, donde se celebra el día de Santa Ana, asociado con Erzulie.

 

El Gede se celebra el 1 y 2 de noviembre, festividades de todos los santos y de los muertos. Estos días los locales acuden a los cementerios a adorar al Barón Samedi, señor de los fallecidos, en honor del cual colocan cruces adornadas con velas, calaveras y flores.

 

QUE VER: La inestabilidad política y social ha dañado la imagen de esta preciosa isla. Haití era más conocida en el extranjero por los conflictos armados que por sus riquezas naturales y preciosas ciudades coloniales. En la actualidad se está recuperando y es una zona turística en expansión.

PUERTO PRINCIPE: Localizada en la bahía de Gonave, es la capital. Posee una gran riqueza arquitectónica y cultural. Entre este patrimonio destaca el impresionante Palacio Presidencial por ser una réplica del Petit Palais de Versalles. Al lado, se encuentra el museo del Panteón Nacional de Haití. Aquí descansan los restos de Toussaint L’Ouverture (padre de la independencia). Muy próximo a éstos, se extiende la plaza de Champ de Mars con la estatua del Marron Inconu (del esclavo desconocido). Justo detrás aparece el barrio de Bois Verna, que fue el barrio aristocrático hasta los años cincuenta. Posteriormente se traslada a Pétionville. De visita obligada son la catedral de la Santa Trinidad y el mercado de Hierro. La catedral posee murales bíblicos al estilo naïf, y el mercado en principio debía haber sido construido en Asia, pero el barco embarrancó en la bahía.

Cap Hatien: El principal interés de esta ciudad es la arquitectura colonial. Llamada la París del Nuevo Mundo, tiene calles, plazas y edificios coloniales de gran belleza. Al sur de la ciudad emergen las ruinas del palacio de Sans Souci. Ciudadela La Ferriére: Es la mayor construcción militar del hemisferio. Está considerada como una de las grandes maravillas del mundo por sus vistas panorámicas y sus dimensiones.

Castillo Barbancourt: Un hombre de negocios alemán encargó la construcción del castillo para su amada. Jacmel: Aquí el viajero puede percibir el encanto caribeño y perderse por sus casas de maderas de estilo victoriano con reminiscencias de Nueva Orleans y sus playas vírgenes. Ville Bonheur: Es un lugar mágico para la población que peregrina entre el catorce y el dieciséis de julio. La leyenda cuenta que la Virgen María se le apareció a un aldeano.

QUE HACER: La vida nocturna en Puerto Príncipe se concentra en el barrio residencial, Pétionville. En este barrio se mezclan la exuberante naturaleza y las zonas de ocio. Aquí el viajero puede disfrutar de una agradable cena, deleitándose con el paisaje y la elegancia de los restaurantes. Si se encuentra con ánimos es recomendable visitar los bares. Destacan el Café des Arts, Regis y Oloffson. En los dos últimos bares hay actuaciones musicales en vivo y, posteriormente, se realizan sesiones de baile. Si todavía se tienen fuerzas para seguir, se puede acabar la noche en las discotecas de la zona.

Durante el día, una actividad gratificante es pasear por las sinuosas calles. El paseo nos acercará al mercado de Hierro. Aquí los haitianos exponen y venden cualquier cosa, ya sean animales o pinturas o tallas de madera. Prosiguiendo el paseo por la ciudad, se llega a Pacot, donde el turista penetra en las casas Gingerbread. ste es un lugar bucólico. Desde la capital se realizan excursiones a las afueras, siendo muy conocida la ruta hasta el mercado de Kenscoff, situado en las montañas. También destacan las excursiones realizadas a las playas de Ibo, Kyona y Ouanga.

Si quiere conocer otros lugares donde disfrutar de oferta lúdica se puede ir a la ciudad de Jacmel. Es muy interesante ver el mercado de café. Es un mercado diferente y curioso de visitar. Correteando por sus calles se llegará a una maravillosa catedral blanca muy apreciada por los lugareños. Sin embargo, son las playas vírgenes las que tienen más fama.

Quizás una de las visitas más atrayentes para los turistas es la destilería de Ron Barbancourt. En ella, los visitantes observan cómo se elabora el ron. Lo más sorprendente es el enriquecimiento del ron con frutas (mango, coco, naranja) y otros sabores. Entre las playas de Haití destacan la playa de arena negra en las cercanías de Jacmel y la playa de la Labadie, que es una franja de tierra a la que se llega en barco.

TRADICIONES AIRE LIBRE: Haití tiene un entorno natural extraordinario, pero está poco desarrollado para el turismo. Eso no quiere decir que no se encuentren lugares naturales turísticos en la isla, sino que son poco conocidos. Una visita agradable y a poca distancia de la ciudad de Jacmel es, el Bassin Bleu. Este paraje natural se caracteriza por tener una serie de tres espléndidas cataratas. Una ruta interesante de realizar es la que pasa por el monte Puilboreau, desde donde se divisa una de las mejores vistas de la llanura del norte. Otros lugares de interés son el Boutillier y el pic La Selle (2.674 m). En Puerto Príncipe existe un lugar poco visitado por los turistas, aunque es de los más importantes de la ciudad. Se trata de la casa Defly, antigua casa colonial que se ha convertido en un almacén de antigüedades y en un museo de la vida criolla.

FIESTAS: El día de la Independencia se celebra el 1 de enero. Es una fiesta importante, aunque no se puede comparar con el carnaval, el 20 de febrero. El carnaval es muy importante para los haitianos porque bailan, cantan y desfilan con sus disfraces. El carnaval más vistoso se festeja en la ciudad de Jacmel. Son las festividades más importantes, aunque hay otros días de fiestas.

¿SABIAS QUE…:? La flor nacional de los haitianos se llama flamboyán (también llamado framboyán), que es un árbol de las Antillas de hermosas flores rojas. La capital de Haití es Port-au-Prince y que ésta es su principal ciudad y puerto marítimo? Haití ocupa la porción occidental de la isla La Española, nombre dado por Cristóbal Colón en 1492, y que en el territorio más extenso, hacia el Este, está la República Dominicana?

En Haití se habla patois (pronuciado patuá) un dialecto del francés? Haití fue colonizado por Francia, mientras que la parte oriental de la isla, donde hoy se encuentra República Dominicana, fue colonizada por España. El solenodonte es un animal nativo del Caribe, del cual hay dos especies, una es el solenodonte cubano y otro el solenodonte haitiano o Solenodon paradoxus, éste último de color castaño oscuro, parece una rata grande, pero con ojos más pequeños y un largo hocico. Tiene hábitos nocturnos, se alimenta de insectos y reptiles, y es perseguido por perros y gatos, lo que lo coloca en una especie en peligro de extinción. Es propio de la isla La Española y su origen es todavía un misterio.

GENERALIDADES

Nombre oficial: République d’Haitï.

División administrativa: 5 departamentos

Gobierno: René Préval, presidente desde 1996; Rony Smarth, primer ministro. .

Población: 7.008.000 (1994).

Superficie: 27.750 Km2

Capital: Puerto Príncipe.

Moneda: gurdes.

Idioma: francés.

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