Estepa, la monumental ciudad en la cuenca del Guadalquivir

estepa

Situada en la falda norte de un alto cerro desde donde se domina una extensa llanura que forma parte ya de la cuenca del Guadalquivir, se halla esta antigua y monumental ciudad, conocida en toda España por la fama de sus mantecados y polvorones.

Cuenta esta localidad con un notable conjunto de edificios datados en el siglo XVIII, que participan de las características de la arquitectura de la zona, aunque con la nota distintiva de un mayor empleo de la cantería, sobre todo en el labrado de portadas y demás labores decorativas. Uno de los más bellos ejemplos es el palacio de los marqueses de Cerverales, aunque existen muchos otros diseminados por el municipio.

Casa-Palacio de los marqueses de Cerverales

Este palacio, declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1984, fue construido en 1756 como casa solariega del marquesado. Es un claro exponente del barroco civil andaluz y se conserva en buen estado pese a no haber sido retocado.

En el exterior destaca su fachada de piedra, estructurada en dos cuerpos. El inferior presenta una interesante portada de mármol profusamente decorada, en contraste con la sobriedad ornamental de los paramentos. Es adintelada y se enmarca en un baquetón quebrado con orejeras y flanqueado por dos columnas salomónicas exentas sobre plintos, coronadas con capiteles compuestos y rematadas a la altura de la base del balcón por dos esculturas de sirenas.

palacio

Interiormente presenta un hermoso patio andaluz, con fuente central y doble arcada de medio punto. Su galería inferior está sostenida por columnas de piedra con capiteles toscanos, mientras que la superior, con pilastras, está cegada.

La hermosa escalera principal presenta una caja cubierta con cúpula sobre pechinas, con dos balcones simétricos, uno de ellos simulado. En el muro se sitúa una pintura que representa diversas escenas de la vida de Jesucristo.

Una de las joyas del palacio es su oratorio, compuesto por un retablo barroco que cuenta con una imagen de un Crucificado de terracota. Las puertas están realizadas en madera policromada, figurando sobre ellas varios escudos, entre ellos, el del primer marqués de Cerverales.

MUSEO ARQUEOLÓGICO MUNICIPAL PADRE MARTÍN RECIO

En su claustro se conservan diversas piedras de molino, así como varias lápidas funerarias. Una de ellas, la dedicada a Lucio Aelio, debió ser la placa conmemorativa de un edificio público. También encontramos un busto del XVII que podría representar al marqués de Estepa, Don Juan Bautista Centurión.

La sala primera está dedicada a los restos hallados en el término correspondientes a la Prehistoria, entre los que se cuentan utensilios de piedra tallada, puntas de lanza, así como a la época turdetana, de la que se conservan vestigios cerámicos fundamentalmente.

La sala 2 es la más completa e interesante, ya que reúne materiales pertenecientes a las civilizaciones que se asentaron en Estepa desde la época romana a la musulmana, siendo las piezas romanas las más numerosas.

Se exhiben también diferentes modelos de ladrillos, utilizados tanto para edificios como para pavimentos. En otra vitrina se agrupan diversos objetos de bisutería, hebillas metálicas, monedas y una amplia colección de figurillas de terracota, que eran usadas como exvotos para curar enfermedades o alejar malas influencias, así como figuras de la vida cotidiana como animales domésticos.

EDIFICIOS RELIGIOSOS

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

iglesia nuestra señora Asuncion

 

La Iglesia de la Asunción, situada junto al palacio del marqués de Cerverales, consta de una sola nave a la que se añade el núcleo de sacristía, escalera y camarín en la cabecera y dos capillas en el lado izquierdo. Data, al parecer, de mediados del XVII, aunque el camarín y la decoración del templo corresponden al XVIII. En este siglo se construyó la portada de los pies, realizada en piedra.

Destaca en su interior su profusa decoración basada en pinturas murales. Así, la bóveda del presbiterio posee una original división en óvalos realizados con yeserías, como los escudos que decoran las pechinas. En estos óvalos se representan padres de la Iglesia, santos, eremitas, doctores y arcángeles. Esta estructuración se prolonga en los muros laterales hasta la altura del zócalo. En la bóveda aparecen diversas pinturas de santos de inspiración murillesca.

El retablo mayor, del XVIII, consta de banco y un cuerpo de tres calles separadas por estípites. Lo preside una imagen de vestir de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Estepa. Se halla en un camarín cubierto con bóveda semiesférica de seis paños decorada con ángeles músicos; en las pechinas y sobre los paramentos laterales aparecen escenas con la vida de la Virgen y un apostolado. Todo el conjunto data del siglo XVIII.

En el muro izquierdo se abre la capilla de los Dolores, creada por el marqués de Cerverales, y que se comunicaba con el vecino palacio por una ventana. En uno de los retablos se halla una interesante escultura de San Pedro.

Torre de la Victoria

La Torre de la Victoria se considera hoy en día todo un emblema del patrimonio artístico de esta localidad. Perteneció al convento de los Padres Mínimos que fue fundado en el año 1562. Posteriormente, en 1602, se construyó la iglesia y en 1760 se comenzaron las obras de la torre, finalizando éstas en 1766

A mediados de siglo, dado su pésimo estado de conservación, se decidió derribar el edificio, quedando sólo la torre en pie. Sus retablos, imágenes y enseres se distribuyeron por diferentes templos de la diócesis sevillana.

Su altura es de unos 40 metros y consta de cinco cuerpos y chapitel, coronado por una veleta y una cruz. La base está realizada en piedra caliza, abundante en la zona. Presenta planta cuadrada y carece de decoración.

Los dos primeros cuerpos están formados por pilastras dóricas almohadilladas con diferentes óculos, ventanas y balcones en cada una de sus caras. En el tercer cuerpo figuran semicolumnas, estípites en las esquinas y cuatro ventanas de medio punto.

El cuarto, o cuerpo de campanas, está compuesto por columnas salomónicas, jarrones y pináculos sobre pilastrones y volutas. El quinto, similar al anterior, consta de cuatro hornacinas con esculturas de santos, mientras que el chapitel curvilíneo está realizado en piedra, que combina con azulejos policromados. Recientemente ha sido restaurada.

Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios

Se trata de una obra construida en dos periodos: al primero corresponde el cuerpo de la nave, cuyo origen pudo ser una iglesia medieval con naves transversales; al segundo, coincidiendo con el barroco del XVIII, la remodelación de la nave, a la que se añadieron el presbiterio, el camarín y su escalera y algunas capillas laterales, siendo el resto de los siglos XIX y XX.

Consta este templo de una sola nave con capillas laterales y presbiterio diferenciado, al que se adosa un camarín octogonal bajo el que se ubica la sacristía, que conserva una magnífica cajonería barroca profusamente decorada.

El retablo mayor data del segundo tercio del XVIII y es obra del artista ecijano Juan José Carreño. En el banco, a ambos lados del sagrario, figuran las imágenes de San Joaquín, Santa Ana y los Santos Juanes, atribuidas a José de Medina, así como una talla de San Pablo ermitaño, de Benito de Hita y Castillo.

En el centro se halla la imagen de candelero de la titular, en un camarín realizado por Nicolás Bautista de Morales y que constituye un ejemplo notable dentro de los numerosos que se construyeron en Andalucía en el XVIII. Sus muros se dividen en paños separados por estípites estofados, entre los que figuran esculturas de arcángeles y santos, así como relieves de las vidas de Jesús y María y pinturas de los padres de la Iglesia y los Evangelistas.

Se cubre por una bóveda de media naranja gallonada, decorada con yeserías y figuras policromadas de estilo barroco. Se accede a él mediante una escalera donde se conserva un Crucificado del XVI.

En el muro derecho encontramos una capilla dedicada a San José, imagen del XVIII de escuela granadina. Sigue la capilla de la Sagrada Familia que acoge, entre otras, la escultura de la Virgen del Valle, realizada por José Medina a mediados del XVIII, y la de San Judas Tadeo, con igual cronología y autor. Próxima se halla la capilla del Dulce Nombre que alberga a la titular, una talla del siglo XVII.

En el muro opuesto se abre una capilla, la del Cristo Amarrado a la Columna, donde destaca una pequeña Inmaculada, de tipo castellano, del XVII. El templo guarda una interesante colección orfebre que incluye piezas procedentes de otras iglesias de la localidad, destacando una cajita de plata dorada del XVI, decorada con un relieve de San Nicolás e inscripciones en latín y griego que contiene un lignum crucis.

Iglesia del Convento de Santa Clara

Convento Santa Clara

 

Esta iglesia, situada en el cerro del castillo, cerca de las iglesias de Santa María y del convento de San Francisco, data del primer cuarto del XVII, constituyendo un ejemplo característico de templo conventual de esta época.

Presenta una sola nave, cubierta con bóveda de cañón con fajones y lunetos y media naranja sobre pechinas en el antepresbiterio. Los paramentos y bóvedas están decorados con recuadros y motivos geométricos.Exteriormente destaca su portada lateral derecha, realizada en piedra con diseño protobarroco.

El interior muestra un conjunto ornamental datado en el XVII formado por pinturas murales que cubren toda la superficie mediante motivos vegetales estilizados a modo de cartelas y hornacinas que enmarcan figuras de santos.

El retablo mayor, de orden salomónico, es obra de Pedro Ruiz Paniagua, quien lo realizó en 1708. Figuran en el mismo las tallas de Santa Clara y San Francisco, del XVII, y San Antonio de Padua y San Pedro de Alcántara, obra del XVIII, como el relieve del ático dedicado a la Trinidad.

En el antepresbiterio se sitúan retablos gemelos de orden salomónico, muy vinculados estilísticamente al principal. El del lado izquierdo se dedica a la Inmaculada, escultura de la escuela sevillana de mediados del XVIII, flanqueada por San Joaquín y Santa Ana, con un relieve de San José y el Niño en el ático. El del derecho está presidido por la talla de San José, imagen de la escuela granadina de hacia 1700.

Iglesia de Santa María

Iglesia santa maria de Estepa

 

Este edificio está formado por dos partes bien diferenciadas. La más antigua se halla a los pies y se compone de dos tramos irregulares con arcos apuntados y una cubierta de yeso con original diseño. La cabecera, unida de forma irregular a la anterior, se compone de tres naves, con tres tramos más un presbiterio rectangular, tras el que se ubica la sacristía.

La zona de los pies pertenece, al parecer, a los restos de una iglesia medieval con arcos transversales que iba siendo derribada a medida que avanzaba la construcción del nuevo edificio, comenzado quizás a finales del XV, y en el que se siguió trabajando durante la primera mitad del XVI, época a la que corresponde la tipología de sus bóvedas. La sacristía data del XVIII y la torre, destruida en el XIX, se reedificó en 1894.

El retablo mayor es de finales del XVI. Intervinieron en el mismo Jerónimo Hernández, Andrés de Ocampo y Bautista Vázquez. Sin embargo, su aspecto actual se ha visto modificado por la redecoración barroca que se realizó en el XVIII. Consta de banco, dos cuerpos con cinco calles y ático, figurando en el central un relieve de la Santa Cena y otro de la Asunción, mientras que en el ático encontramos un grupo escultórico del Calvario y los Santos Juanes.

Ante el presbiterio se sitúa el púlpito, realizado en jaspes rojos, blancos y negros y tornavoz de madera dorada decorado con figuras de ángeles, fechándose el conjunto en el XVIII. En la nave derecha se halla un retablo dieciochesco dedicado a la Virgen del Rosario y en la central se ubica el coro, cuya sillería con relieves de medias figuras en óvalos data del XVIII.

Entre las piezas de mayor interés del templo se hallan dos imágenes: una atribuida a la escuela de Montañés, que representa a San Juan Evangelista, y otra de San Pedro, de Lázaro Pérez Castellano. No menos interesante es un lienzo del Bautismo de Cristo (1884), de Manuel Cabral Aguado y Bejarano.

EL CASTILLO

El recinto fortificado ocupa la parte alta del cerro en el que se ubica la villa. En la actualidad, se conservan únicamente algunos lienzos y cubos de muralla, sobre todo en el sector sureste, alternando las de planta cuadrada con las semicirculares.

castillo de Estepa

 

En el lado oeste, próximo a la zona donde estaba la entrada principal del recinto y sirviendo de baluarte defensivo, se alza el antiguo alcázar o castillo, del que se conserva la Torre del Homenaje. Originalmente, ésta fue una torre albarrana, conectada con el edificio principal. Presenta en la parte alta una cámara cubierta con bóveda gótica de ocho nervios de piedra y plementería de ladrillo.

El recinto actual debe seguir el trazado de la fortificación musulmana, aunque, tras la Reconquista, la Orden de Santiago emprendió importantes obras de consolidación, sobre todo en las décadas finales del XIV, cuando se levantó la citada torre y se revistieron los muros de tapial con piedra, intercalando entre los torreones cuadrados los de sección semicircular.

Una vez finalizada la Reconquista, perdió su carácter defensivo, por lo que se sumió en un estado de ruina que continúa en la actualidad.

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