La vieja locomotora inglesa de Sapucai (Paraguay) vuelve a funcionar

Sapucai

Cuando el ferrocarril inglés con su enorme locomotora a leña y agua comenzó a echar humo, los vecinos de las viviendas aledañas a las vías y los sorprendidos automovilistas de Asunción se detuvieron para saludar con aplausos y bocinazos la resurrección del "caballo de hierro".

Agencias -Mientras, en el sureño pueblo Sapucai, el encendido de la caldera de los viejos talleres de las ex empresas británicas Central Raillway Co. Ltda. y Perry Cutbill De Lungo fue festejado con música y danzas folclóricas.

"Estamos moviendo nuevamente el ferrocarril a vapor que para mí es mover 150 años de historia. Lo hacemos desde septiembre para el turismo en Asunción y sus alrededores", contó a The Associated Press el maquinista Lidio Martínez, de 58 años, durante una entrevista en la cabina de mando de la pesada locomotora.

Martínez lleva 34 años trabajando en los talleres ferroviarios de Sapucai, a 90 kilómetros de la capital, y cuando en 2001 fueron despedidos todos los empleados "el mundo se me vino abajo porque el tren era mi vida". El despido formó parte del proceso de transformación del ferrocarril en una sociedad mixta.

"Hace cuatro años fui recontratado al surgir la idea de resucitar al tren", contó para luego hacer una pausa para mantener la velocidad de la locomotora –que tira de cuatro vagones de pasajeros– a menos de diez kilómetros por hora.

Marcelo Wagner, presidente de la empresa, expresó que "existen grupos extranjeros que desean revivir comercialmente al sistema ferroviario pero movido a electricidad. Estamos listos para escuchar las ofertas pero mientras se concrete el negocio, apuntamos a realizar viajes cortos en el área metropolitana con fines turísticos".

"Vine con mis tres niños a vivir la experiencia de viajar en tren a leña y de paso les transmito algo de historia para que admiren las cosas lindas del pasado", dijo a la AP Victorio Samaniego, uno de los pasajeros.

El ferrocarril de carga y pasajeros fue una de las obras ordenadas por el primer presidente constitucional de Paraguay Carlos Antonio López (1844-1857). Fue inaugurado el 21 de octubre de 1861, cuatro años después del fallecimiento de su mentor.

Para su construcción López había contratado en 1854 a ingenieros británicos que hicieron el estudio de campo y diseñaron las estaciones en diferentes pueblos desde Asunción hacia el sur para conectarse con la provincia argentina de Misiones, relató a la AP el actual gerente de operaciones Alberto Centurión.

En la actualidad la compañía cuenta con sólo 20 funcionarios y sobrevive con los ingresos provenientes de la tarea que realizan cuatro locomotoras diesel en el puerto de Encarnación sobre el río Paraná, 420 kilómetros al sur.

"Esas máquinas cargan y transportan en un trayecto de cinco a diez kilómetros productos agrícolas hasta vagones del ferrocarril argentino", reveló Centurión, confesando que "en muchas estaciones tenemos coches de madera y metal abandonados… uno de ellos lo estamos alquilando para la venta de hamburguesas y salchichas".

Aunque la administración, conducción, mantenimiento y fabricación de repuestos estuvieron exclusivamente a cargo de británicos, la compañía fue propiedad del Estado hasta que en 1887 se resolvió venderla al consorcio inglés Central Raillway Co. Ltda. y Perry Cutbill De Lungo.

En agosto de 1959, ante el deterioro y decadencia del servicio y la deuda acumulada, el gobierno del entonces presidente Alfredo Stroessner aceptó la decisión del consorcio inglés de transferir la empresa al Estado con la condición de hacerse cargo del pasivo comercial y laboral.

Sapucai, una agreste comunidad en el departamento de Paraguarí, fue el centro operativo del tren. En la actualidad, sus amplios talleres albergan toneladas de hierro y locomotoras que son piezas de museo.

Share

Be first to comment